Vi esta película hace ya algún tiempo, acompañada de una ligera desgana, en uno de esos días en que nada te distrae de las cavilaciones. Con medio cerebro, que el otro medio andaba en sus cosas. Iba acumulando impresiones sin forma, sensaciones que no rozaban ni una parte siquiera de las expectativas que me había creado, con un desilusionado interés y sin reparar mucho en los detalles, que los había. Con tanto chino no atinaba con los personajes. Y como hablan tan poco y además, la vi doblada (qué mal quedan las orientales), no acababa de engancharme a la historia. Mi cabeza demandaba un sentido mientras se sucedían imágenes que no era capaz de hilar. Sólo pude enlazar alguna idea suelta pero en general me dejaba llevar por la indolente inercia que, por aquellos días, llevaba pegada a la piel.
Gente triste en un ambiente de un frío azulón. Qué solos están todos. Parece que algo andan buscando, medio en sueños. Encuentros de amor que se cuentan por pérdidas. Viven esperando lo que ya pasó. El tiempo no se detiene más que en el pensamiento.
La trama no acababa de encajarme y continuaba sin entender mucho de lo que me estaban contando aunque, la verdad, creo que tampoco me importaba demasiado, o tal vez sí, no sé. Una escena me socorrió brevemente, un travelling larguísimo, espectacular, impresionante. Una ruptura en el ritmo asombrosa, un cambio de dirección que tampoco consiguió despejarme del atasco que a esas alturas me recorría. Pero hacia el final, en pleno desenlace y cuando ya nada esperaba, una toma aérea maravillosa planeó interminable sobre un instante en el que, la dispersa atención que en mí revoloteaba hasta ese momento se consumió en una luminosa claridad. Y ahí supe que las explicaciones se me habían estado negando hasta entonces porque anidaban en entroncadas razones sobre cuyas ramas ya no se posaba la necesidad.
Y mientras suena la música, el canto de un tren atraviesa los puentes del alma entre las frondosas selvas de la verdad...
"Había una especie de pájaro sin patas que no podía dejar de volar. Y cuando se cansó se quedó dormido en el viento".
Hola, Mul. Qué ganas tenía de ver algo nuevo por tu casa que, de tanto que me encontré con ese ojo.. creo que ya me miraba hasta mal.
ResponderSuprimirNo he visto esta peli que comentas, de este director solo vi Deseando amar y porque me la recomendaste tú.
Me encanta cómo has ido describiendo tus sensaciones al verla hasta que llegaste a ese punto en el que parece que conseguiste encontrarte con ella. De todas formas, me volveré a leer tu entrada, que ya sabes que tus cosas siempre tengo que leerlas varias veces.
Y esa maravilla de música... A veces con algunas canciones ocurre que de tan escuchadas se nos olvida lo bonitas que son. Ésta en concreto es una de ellas. Y sólo el instrumental, aún me gusta más. Una delcia escucharla.
Esa frase final no sé si pertenece a la peli pero me encanta. Por qué no puedo dejar de leerla? Será que conozco algún pájaro de esos que de tanto volar, se quedó dormido en el viento.
Besos, muchos.
Es que fue tal y como lo he contado, me tenía bastante indiferente pero sólo por ese momento ya me mereció la pena. Así que de ella no podía contar mucho más pero qué difícil es traspasar a palabras algunas cosas. La película desprende toda ella una frialdad pegajosa, a falta de un calor que permanece contenido y es justamente la música la que permite soltar y dejar salir las emociones. Suelen ser boleros, música cálida que ofrece un contraste que a mí me resulta muy estimulante.
ResponderSuprimirY la frase claro que es de la peli. Yo también conozco algún pájaro de esos y algún pajarraco también. Es una de esas de la que cada uno ha de sacar su propia lectura. Recuerdas a Ev? Ayer me envió un correo con un enlace, es la primera parte de un corto, si te gusta puedes ver el final en youtube. Se llama "El circo de la mariposa", lo recomiendo. Yo ahí veo una de las muchas posibles lecturas pero hay más.
http://www.youtube.com/watch?v=9582NStUdqU&NR=1
Me ha hecho gracia lo del ojo, espero que hasta mi próxima entrada, no se te atraviese mucho ese tren...
Besos, muchos!
Ese corto tan bonito, ya lo había visto. NO recuerdo en qué blog, pero lo he vito. Lo miraré con calma, que este finde no he podido.
ResponderSuprimirNo creo que se me atraviese ese tren, ya sabes lo mucho que me gustan.. lo mismo que los puentes, que también los nombras en tu bonita entrada.
Besos, Muchos
No he visto la película pero llevo varios días queriendo decir algo aunque no termino de tenerlo claro, empecé hace unos minutos pero un fallo informático hizo que lo perdiera, tal vez era un aviso del que obviamente no estoy haciendo caso. Me encanta como cuentas esa sensación que todos hemos tenido alguna vez de estar viendo una cosa a la que no somos capaces de prestar la suficiente atención y nuestra mente divaga por nuestras cuitas mientras nuestros ojos observan aquellas imágenes que tan poco nos dicen, hasta que algo nos captura. Como escuchar sin saberlo música de fondo y descubrirte por sorpresa tarareándola.
ResponderSuprimirSeré un tipo obsesivo, pero entro todos los días en 4 o 5 sitios buscando nuevas cosas, si no hay novedades releo lo ya escrito a la espera de que las haya (ya me sé de memoria lo del patinaje, por ejemplo). Sin embargo hay una frase en este post que me llama una y otra vez a la lectura: “Y ahí supe que las explicaciones se me habían estado negando hasta entonces porque anidaban en entroncadas razones sobre cuyas ramas ya no se posaba la necesidad”.
Como ya te digo no he visto la película lo que probablemente me pudiera aclarar mas el sentido de la frase, pero aun a riesgo de desbarrar, creo que tiene un sentido que temo que aplicamos en muchas ocasiones. Normalmente nos parecen incomprensibles determinados comportamientos ajenos, a veces también los propios, determinadas decisiones, formas de vida o reacciones porque buscamos explicaciones cargadas con el equipaje de lo necesario. “¿Qué necesidad tenía de actuar así?”, “Lo que necesita para solucionar el problema es…”. Son frases que oímos y pronunciamos muy habitualmente. Y ¿qué pasa si eliminamos lo necesario para explicar nuestras acciones?, en realidad ¿Todo lo que hacemos está movido por la necesidad?, y no lo sé, se me ocurren muchas cosas que hacemos sin que parezca aparentemente necesario.
Responder en un blog que me gusta leer habitualmente puede parecer innecesario, pero tal vez lo haga para sentirme cerca de quien escribe, a quien aprecio aunque sólo sea por lo que le leo. Y es quizá la necesidad de mantener la amistad (cibernética o no) lo que lo motiva. Mucho más, cuando independientemente del objeto del post, yo lo derivo hacía una disquisición existencial probablemente bastante innecesaria.
Me gustaría pensar que hay actuaciones, reacciones y comportamientos que no se expliquen por razones en las que se pose la necesidad. Aunque tampoco tengo claro si eso sería positivo. Hay determinadas cosas que nos alivia pensar que los individuos que las realizan lo hacen motivados por una necesidad irrefrenable, nos aterraría pensar que no fuera así.
En fin, Mul, perdón por la dispersión pero yo soy así, no me pongas esas frases que me obligan a pensar (jejeje). Además mucho escribir para no decir nada, salvo que dudo. Un gusto leerte, en cualquier caso.
Besos, Carpet.
Nota : sobre el video del circo de las mariposas…es bonito, pero también tengo ciertas dudas sobre el trasfondo del mensaje.
Me gusta dónde has posado tu mirada, Car. Aunque vengas a dejar un montón de interrogantes y te quedes tan ancho, estoy encantada de tenerte por aquí. He estado pensando en lo que has escrito y yo tampoco he conseguido hacerme una idea clara sobre lo que expones, si bien es cierto que tengo tendencia a interpretar muchos de nuestros comportamientos en clave de necesidad, entendida siempre como una pulsión básica y en su mayor medida inconsciente. No puedo decirte si ibas bien encaminado o no respecto a la intención de la frase, doy por bueno lo que dices porque la completa. Por un momento he estado tentada de ponerme a analizar mi propio texto pero eso sería trampa y además que lo fácil siempre me resultó aburrido. No creo que ver la película hubiera ayudado a entender la frase porque en realidad tiene y no tiene relación. El resultado de la luminosa claridad sólo dejó traslucir una frase opaca. Porque a veces las cosas se nos presentan así, tan opacas como arena que cubre. Y tomamos el pico de la razón, que no es más que un instrumento y nos ponemos a cavar y a cavar en contra del viento, esperando desenterrar respuestas, porque en alguna parte deben estar, si el maldito viento nos deja. Pero dar las mismas paladas una y otra vez es tan agotador y el desierto tan extenso que siempre llega un momento en que hay que descansar. Y es entonces cuando descubrimos que a la vez que acaricia nuestros sentidos, una brisa suave va borrando las preguntas.
ResponderSuprimirQuizá no haya conseguido explicarme mejor esta vez pero es que yo soy así también, a veces :-)
Muchas gracias y un beso!
Vaya "cague" que me da ver la foto de ese tren pasando por el minúsculo puente!
ResponderSuprimirbonito blog
www.unapartedelmundo.wordpress.com
Como suspendido en el aire ¿verdad?
ResponderSuprimirGracias por tu comentario.
Un beso!