jueves 14 de enero de 2010

Veo



Jake Sully ha soñado que volaba entre las nubes de otro mundo. A pesar de su limitación física, ha sobrevolado cielos mientras dormía. La función que va a desempeñar estaba destinada para su hermano gemelo, un hombre de ciencia entrenado para una misión para la que había que estar preparado con conocimientos específicos. Pero su hermano ha muerto y él ha sido designado para sustituirle porque comparten una genética común. El cerebro de Jake está vacío de ese tipo de saber, él es un militar, un hombre de acción, con un corazón pleno de fuerza y carente de miedo, aunque muy herido.

El no sabe mucho de las razones e intereses que le han depositado en las selvas de Pandora. Sólo quiere lo que le falta para sentirse humano y será en otro cuerpo encarnado donde descubrirá verdadera plenitud tras sus ojos cerrados. Su avatar es un regalo, su dolor, una oportunidad, el deber, una costumbre. Porque sólo el verdaderamente desesperado está dispuesto a cambiar nada por nada. Quedarse sólo, perdido en una desafiante oscuridad no es mucho peor que hallarse acompañado, cuando la plena luz no es menos amenazadora. Son los espíritus del bosque los que le señalarán para ser indultado por una flecha que sólo hará diana en su corazón. Porque aunque él aún no lo sabe, ya está escrito en su sangre que busca nacer en otro, el mismo que ignoran los Na'vi que andan buscando también. Tendrá que aprender a mantener el equilibrio sobre el abismo que separa el vértigo del sueño del precipicio de la realidad, entre lianas que aparecerán cuando necesite agarrarse. Sólo tiene coraje y voluntad pero es que no se necesita más para entender que para mejorar hay que dejarse ayudar y corregir por los que más saben. Poco a poco irá vaciándose de lo que fue, para llenarse de lo que es.

Descubrirá que la soledad es la pesadilla del que toma sin entregar nada a cambio, del que destruye sin pedir perdón, del que recibe sin expresar su agradecimiento. En el momento decisivo, deberá elegir y ser elegido por lo que intentará destruirle, porque no es posible lanzarse a volar sin antes haber domado el miedo a ser derrotado, el más feroz de entre todos los temores. Una vez comprendido que el amor es un haz de luz que a todos alumbra sin tomar parte, deberá enfrentarse a la sombra de las últimas dudas, cuando la verdadera traición es una piedra en el sentimiento, la responsabilidad, cuidar de las infinitas y luminosas ramas del árbol de todos y las órdenes del alma, la única obediencia.

Acogido por una maleza inhóspita unicamente en su superficie, arrullado por la raíces del bien común, sumará su voz a todas las voces que merecen ser escuchadas, aquellas que dicen que se permanece dormido a la auténtica realidad. Aunque son los ojos los que myran, se ve con el corazón. Y alguna vez hay que despertar.

14 comentarios:

  1. Vuelvo a insistir y van..., que tus ojos son los que "myran" (mas guiño que error, ¿no?) de forma distinta. Y es un placer que lo hagan. Tal vez estés constituida de forma distinta a nosotros los humanos, y tus globos oculares tengan conexión directa con el corazón y no sea el cristalino el que percibe las cosas sino el ventrículo izquierdo o la aurícula derecha. El caso es que tú ves otras cosas y eres capaz de convertir un mal cuento en un precioso relato. También esas palabras guardadas en esa caja de material delicado nos conmueven y nos transportan como tus alas.
    Vuelo contigo allí donde me lleves y soy capaz de olvidar aquello que te inspiró, que conozco y que no provocó en mí más que un cierto deleite visual, para admirar desde tu cielo y entre tus nubes una historia distinta, una en el que el personaje tiene alma, tiene vida y la transmite. James Cameron debería leerte y darse cuenta de lo que pudo haber hecho y no hizo. Dejó que los arboles, maravillosos, frondosos, exuberantes, no sólo no dejaran ver el bosque sino que ocultó la más importante flor de toda historia, el alma de sus personajes. O al menos así lo vieron mis ojos, humanos, conectados al cerebro y racionales, por más que quisiese que el corazón reaccionase.
    Gracias de nuevo por el viaje, nos llevas como Fujur, el dragón de La historia interminable, nos sentimos Atreyu y nos montamos en tu lomo para ver, no el reino de Fantasía, sino el mundo real dado la vuelta.
    Un beso, Carpet.

    ResponderSuprimir
  2. Ya sabes que no he visto la peli. NO sé si la veré, me para eso de llevar durante tres horas las gafas esas y además pienso que el 3D me va a terminar cansando.Manías que tiene una. Pero opino como Car, estoy segura que me iba a gustar más tu comentario sobre ella que la peli en sí. Las cosas que tú ves, esas que a mí me cuesta tanto ver. Como ese guiño.

    Preciosa entrada. Muy Mul. Muy especial.

    Un beso, muchos.

    ResponderSuprimir
  3. Claro que mis ojos están conectados en línea directa al corazón, Car...y los tuyos también. Y los de todos. Yo filtré a través de mi mirada (era un guiño, buen ojo) lo que Cameron quiso contarnos y tú hiciste lo mismo con lo que yo escribí. Siempre he mantenido que tienes una capacidad de percepción muy desarrollada, tú intuición funciona a pleno rendimiento, eso sólo se consigue cuando uno tiene la costumbre de ponerse a escuchar esa vocecita incesante que nos habla desde dentro. Y es también un placer tener a alguien así con quien compartir lo que sea, que lo sepas.

    Tus palabras tienen un sabor delicioso pero un poquito agridulce, porque sabes...yo quisiera contagiar mi visión de, en este caso la película, o de otras muchas cosas. Me encanta que lo aprecies pero mi deseo sería compartir la misma óptica. Lo que yo veo está ahí, no invento nada, si acaso la forma de expresarlo. Conozco gente que ha visto lo mismo que yo, por eso sé que no es nada excepcional. Sólo hay que estar atento a las señales.

    Para mí, "Avatar" supone un punto de partida muy interesante. Las ideas desarrolladas ahí no son ninguna novedad, están diseminadas entre toda la información de la que disponemos. Pero hasta ahora no las había visto plasmadas en un medio de difusión tan amplio, podríamos decir a escala casi planetaria. Y lo que siento es que lo que hasta ahora había permanecido de forma más o menos latente, aparezca ahí, a la vista de todos. Me explico. Desde una perspectiva histórica estamos viviendo unos tiempos fascinantes. Cada época se ha caracterizado por una concepción del mundo y de nosotros mismos diferente. Para no remontarnos demasiado lejos, dentro de lo que es la cultura occidental, durante la Edad Media, por ejemplo, Dios era la medida de todas las cosas. El ser humano era insignificante, la vida terrenal era sólo un penoso tránsito hacia la vida eterna. El Renacimiento supuso un giro en esa idea central, el mundo adquirió una escala humana. En el arte queda bien reflejado, de las inmensas catedrales se pasó los palacios o la escultura, donde el artista, antés anónimo, empezó a firmar sus obras. El caso es que a eso se le llama paradigma. Cada época tiene su paradigma. El mundo de hoy es heredero de unas ideas que tienen algunos siglos y no sirven ya para explicar una realidad cambiante segundo a segundo. No es que haya que desecharlas, es que son insuficientes. Es un conocimiento parcial. No porque estemos en el siglo XXI ya lo sabemos todo, qué va, hay mucho por mejorar. El caso es que nuestro paradigma, el que gira en torno al materialismo y su apéndice, el capitalismo, se está quedando obsoleto. Porque es un sistema que propugna el crecimiento ilimitado, cuando sólo disponemos de un planeta limitado, con recursos, en principio, limitados. Y no se sostiene, ha funcionado más o menos un tiempo hasta que ha saltado el automático. Esta crisis era inevitable y además necesaria. Es una crisis de todo el sistema. Y ya nos estamos planteando muchas cosas porque algo no nos cuadra. Hemos vivido adaptados a las necesidades de un sistema que no se adapta a nuestras necesidades. Total, que vamos camino de un cambio de paradigma. Y ésto no se hace de un día para otro y, en "Avatar" se exponen las cuestiones básicas de lo que podría ser una nueva visión del mundo, otra forma de funcionar más acorde a lo que somos y, sobretodo, lo que sentimos. Hasta ahora sólo hemos contemplado el mundo "real" como aquello que podemos medir, pesar o experimentar con los sentidos. Pero el mundo físico no es todo lo que hay. Otra cosa es que no lo veamos. Lo que no se puede hacer es negar su existencia sólo porque no somos capaces de verlo. Para terminar y, parafraseando a Descartes yo lo resumiría en una frase: "lo he sentido, luego existe".

    Gracias Car, muchos besos!

    ResponderSuprimir
  4. Pues yo creo que sí te gustaría, pasas un buen rato y tiene detallitos interesantes. Además, hay una historia de amor...

    Merece la pena verla en 3D, es un espéctaculo impresionante y las gafas no se hacen pesadas. Claro que verás, porque tú siempre llevas el corazón de ver puesto.

    Besos, muchos.

    ResponderSuprimir
  5. Deseando estoy leer esta entrada, pero, por ahora, esperaré, entre mis tontas manías está la de no leer nada sobre las películas que tengo en mente ver en el cine, para ir a verlas sin opiniones externas.

    Eso sí, en cuanto la vea, vuelvo para disfrutar de tu entrada.

    Un beso

    ResponderSuprimir
  6. Lo comprendo y lo comparto, Viv, es más, te animo a que no lo hagas. Así te creas tu propia opinión y no vas condicionada.

    Pero vuelve y me cuentas. Deseando estoy.

    Gracias y un beso!

    ResponderSuprimir
  7. A mí me encantó la película, y tu entrada por supuesto. Fue todo un auténtico desparrame audiovisual. Y la historia me pareció dignísima y muy bien contada (durando casi tres horas no miré ni una sola vez el reloj, bueno sí, miento: miré una vez porque temía que se acabara...).

    Ya lo decía Bob Dylan: los tiempos están cambiando... ;-)

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  8. Un grupo de personas quería llegar a la ciudad y comenzaron a caminar por la carretera. Algunos dijeron que habían oído en la radio que se preveían fuertes lluvias torrenciales, la carretera pasaba al lado de una presa y era posible que se desbordase, por lo que propusieron un camino alternativo que les alejase del peligro probable aunque asumiendo ciertas incomodidades del nuevo itinerario. Un número insignificante optó por la nueva opción pero una gran multitud continuó caminando por la carretera.
    Al poco tiempo las lluvias comenzaron a caer con cierta fuerza. Muchos recordaron las palabras de alerta iníciales y algunos plantearon escoger una ruta alternativa, sin embargo triunfó la idea de que, incluso con lluvias, la presa era segura y la carretera la opción más cómoda ya que, lejos de su abrigo, cualquier rayo podía alcanzar a los imprudentes.
    Algunos kilómetros más adelante, las lluvias arreciaban y empezaron a encontrar a gente por el camino que les decía que la presa corría riesgo de desbordarse y que era poco seguro continuar por esa carretera. Ante los continuos avisos surgieron nuevamente las dudas, algunos propusieron cambiar de ruta, otros continuar con cuidado y finalmente los más decididos acelerar el caminar para lograr que si, finalmente, se produjera el hipotético desborde, sucediera cuando ya hubieran atravesado el peligroso paso.
    La inmensa mayoría aceleró la marcha, comenzaron a ver grandes charcos, al principio mojaban sus botas, luego les alcanzaba hasta los tobillos, más tarde a las rodillas, pero casi todos seguían avanzando.
    Finalmente la presa, como estaba anunciado, se desbordó.

    Esta historia inventada refleja mi visión del comportamiento del ser humano. Por más conocimientos que tengas del futuro, no modificas tu forma de actuar en el presente hasta que no te das de bruces con la realidad. Todos, incluso de forma individual, seguimos el camino que nos trazamos hasta que un obstáculo insalvable nos lo impide, podemos tener avisos de que nuestra trayectoria no tiene salida, pero no rectificamos hasta que comprendemos que las rocas desprendidas de la montaña nos impiden avanzar. Algunos tienen suerte y pueden recurrir a desandar una parte y encontrar otra ruta, otros caerán aplastados por las rocas. Eso pasará con la gente del cuento, tal vez lleguen a un punto donde las aguas de la presa hagan inviable el paso o tal vez, tristemente, perezcan ahogados en la riada.
    El cambio de paradigma se producirá cuando no haya otra opción, “Avatar” es un hermoso aviso, pero soy terriblemente pesimista sobre su efecto real. Otra cosa es pensar que la solución sea enraizarnos, conectar con la tierra, con la naturaleza, crear vínculos sensoriales que nos unan a todo lo creado, sería bello pero me parece altamente improbable, fundamentalmente porque creo que el obstáculo con el que nos encontraremos es que no tendremos naturaleza con la que realizar la conexión.
    Lamento que mis palabras anteriores te resultasen agridulces, estás ni siquiera llevan lo dulce. Soy un optimista absoluto en lo individual pero un pesimista patológico de lo general. Creo en las personas, pero temo a los humanos. Admiro a los que quitaban escombros de una casa derruida de Haiti para salvar a una niña, pero probablemente fueran los mismos que pertenecían a la turba que saqueaba una tienda y linchaba a palos a una mujer que les había arrebatado parte del botín.
    Este blog y muchos más, como estar con los que amas, son islas de paz, da gusto encontrarlos, y beber en ellos y conversar….dan fuerzas para volver al desierto, al mar agitado, a presentir las tormentas y no poder evitarlas.
    Siento el tono funesto. No volverá a ocurrir.
    Besos, Carpet

    ResponderSuprimir
  9. Visualmente es increible, Kine, los ojos no dan abasto, es cierto. Yo también considero que está muy bien contada. Cameron se sirve del contraste entre dos concepciones del mundo para decir unas cuantas cosas, en ese aspecto creo que está brillantemente resuelta.

    Un beso!

    ResponderSuprimir
  10. Tu relato aborda una cuestión con la que estoy absolutamente de acuerdo. Sólo cuando el conflicto amenaza con inundarlo todo y los recursos de los que disponemos resultan insuficientes o ineficaces o incluso inexistentes, sólo entonces nos ponemos a buscar soluciones. Esa es justamente la idea de paradigma, algo que no se elige sino que se impone por pura necesidad. Una crisis que desestabiliza el modelo de actuación obligando a partir de cero. La presa se desborda y se lo lleva todo por delante. Cuando ya no hay presa, ni caminos, ni campo, ni árboles, palabras como esas o como aridez ya no tienen sentido, estando todo cubierto por el agua. Quiza sea necesario formular un nuevo lenguaje, en el que el término mojado admita multiples grados en función de la intensidad, quizá nadie se atreverá a decir que está seco, por miedo a no ser comprendido. Después de un tiempo, cualquier interpretación o juicio sobre la realidad estará empapada de agua.

    En cualquier caso, la rotura de una presa es un acontecimiento que puede perfectamente enclavarse en el periodo que dura una vida humana. Desde que un paradigma en vigor se resquebraja hasta que se crea uno nuevo pueden pasar generaciones y los comportamientos son bastante menos previsibles. Un paradigma es el color del cristal a través del cual vemos el mundo y a nosotros mismos, un marco de referencia en el que la realidad queda inmersa, más allá del marco no hay realidad posible.

    Para mí "Avatar" apunta, perfila, emite destellos. Yo también considero altamente improbable que lleguemos a enraizarnos o que nos crezca una cola terminada en un haz neural con el que vincularnos a otros. Eso es fantasía, lenguaje simbólico. No creo que se trate de hacer nada fuera sino de cambiar algo dentro, es la conciencia ampliada la que no busca soluciones porque no contempla problemas, sólo los hechos. Y el hecho es que no es necesario ni echar raíces ni crear vínculos ni sentirse unidos al resto de seres vivos, sólo es necesario hacerse consciente, porque ya es así.

    Car...cuando uno se mete en conceptos tan abstractos el peligro de ahogarse es grande. Espero salir de ésta. En cualquier caso, es un placer poder contar con conversadores como tú.

    Ah, y de sabores me gustan todos, lo dulce, lo agridulce...me encanta el sabor de la sal, lo que peor llevo es lo soso, por gustarme, hasta a lo amargo le encuentro su qué.

    Gracias y un beso!

    ResponderSuprimir
  11. Ya la he visto..A ver qué digo yo..Vi un gran espectáculo para la vista, nada más. Me alegro de haberla visto porque reconozco que es una peli que hay que ver. Me maravilló la imaginación de Cameron para crear una técnica tan deslumbrante. Me sobra media hora de peli. Las gafas, como suponía, me cansaron. Ya sabes que yo llevo las mías propias y eso de llevar dos gafas puestas no me fue nada cómodo así que, mientras la veía no dejaba de pensar que ojalá no le de ahora a todos los directores por hacer pelis en 3D.
    La historia no me llegó nada. Antes de ir a verla me leí de nuevo tu entrada y la de César. Me las empapé y reconzco que supe apreciar algunos aspectos de la historia gracias a vosotros pero, aún así no me llegó. Yo es que las películas que no me las creo no me llegan. Y claro esta peli no me la creo. Y ahora que lo pienso.. no debe ser ese el problema porque por ejemplo estoy pensando en El Rey león, que es una peli que vi cuando mis hijas eran crías y me encantó. Así que el problema no debe estar en creer o no si no en que te llegue. Que sus personajes tengan alma como decía Carpet. Avatar no tiene alma para mí. Vuelvo a repetir que me alegro de haberla visto por el enorme espatáculo que es en sí la peli, pero hoy ya casi no me acuerdo de ella. La semana que viene la tendré completamente olvidada..

    Imagino que te habré decepcionado. No creas que no me da rabia no sentir todo lo que tu nos has contado con tu emotiva entrada. Mucho más emotiva que la pro`pia película.

    Besos, muchos

    ResponderSuprimir
  12. ¿Por qué iba a decepcionarme? Yo no intento convencer a nadie porque sé que hay cosas que o se sienten o no se sienten. Tampoco tengo interés en tener la razón, porque cada uno tiene las suyas ¿Que me encantaría compartirlo? Sí. Pero no se puede compartir todo con todo el mundo. Comparto muchas cosas contigo que con otras personas no y no por eso me siento decepcionada con ellas. Lo que no puedo hacer es dejar de ver lo que veo, igual que tú y que todos. El caso es que fuiste, te gustó y te acercaste aquí a contarlo.

    El alma de "Avatar" es como la nuestra, habla su propio lenguaje, muchas veces indescifrable para nosotros mismos pero no por eso deja de hablarnos. Podemos incluso tenerla olvidada pero no por eso deja de estar ahí. De todos los territorios, ése es el más inexpugnable, salvaje y misterioso que nos queda por descubrir.

    Gracias y muchos besos!

    ResponderSuprimir
  13. Yo,si me lo permites,recojo el final del relato.Porque...me ha emocionado.

    Un abrazo de tiempo,mucho tiempo

    ResponderSuprimir
  14. Hola Ana!

    Entonces no es un final, es un principio. Gracias por tu visita.

    Un beso de ahora!

    ResponderSuprimir